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22 enero, 2014

¿Qué tipo de narrador eres?

Se denomina narrador, a la voz que cuenta y relata sucesos, historias o anécdotas (reales o ficticias), en cierto orden y con una determinada presentación.
A su vez, la palabra narrar proviene del latín narrare que significa contar o hacer conocer.
De acuerdo a la posición o punto de vista que tome el narrador, en líneas generales se clasifican en:
Se entiende como narrador a aquella persona que describe o cuenta algo, ya sean historia, hechos reales, cuentos, o cualquier cosa o situación que así lo amerite.

El narrador en primera persona: Es un observador. En este caso el narrador aporta información basado en su propia visión de los hechos. De acuerdo a su relación con lo contado puede ser:

  • Narrador-protagonista. Porque cuenta su propia historia o porque aporta un punto de vista subjetivo identificándose con alguno de los personajes. Ejemplo de este narrador sería un diario o una autobiografía. 
  • Narrador Testigo (presencial). Es un espectador de los hechos, sin ser el protagonista de la historia, es parte del relato pero en un papel secundario.
  • Monólogo interior. También conocido como flujo de conciencia es cuando se convierte el pensamiento en texto. (Ver también Mónologo interior)
El narrador en segunda persona: Es cuando cuenta la historia como si se la estuviese contando a sí mismo, sin identificarse con ningún personaje pero a su vez, es un tipo de narrador que busca la complicidad del lector.

El narrador de tercera persona: no interviene en la narración, es omnisciente y todo los sabe, desde las intenciones de los personajes, los sentimientos y pensamientos, las acciones o planes y lo que hacen los personajes. En este tipo de narración, el narrador sabe lo que va a pasar a continuación. En este estilo de voz, también se puede subdividir en:

  • Narrador omnisciente: Conoce todo respecto al mundo de la historia. Puede influir en el lector; expone los acontecimientos que se van desarrollando en la narración; se interna en los personajes. Utiliza la tercera persona del singular o plural.
  • Narrador testigo (impersonal): Cuenta en tiempo presente lo que sucede o ve pero sin ser un personaje de la historia, ni identificarse con ninguno de ellos.

12 septiembre, 2013

La joven del laúd


¡Qué día, por Dios! Yo con mi vestido blanco hasta los pies y el manto azulino, cubriendo mi cabeza. Aquí todo el tiempo. Y el dueño del anticuario decide moverme del escaparate principal para colocarme en un estante lateral.
¡Qué osadía! ¡Tratarme así a mí! A una hermosa joven, esbelta y delicada, abrazando un laúd junto a su pecho. ¿Cómo pudo mudarme de mi sitio por esa escultura de una cortesana con los brazos en jarra?
Hoy las horas no pasarán nunca. Dudo que lo soporte. Y el dueño que habla con todos… que muestra la lámpara veneciana… el jarrón pintado a mano por una dinastía china o la fina terminación de la mesa laqueada. Y yo acá en este estante! ¡No Señora de los dedos regordetes, no me levante! ¡Y encima, mira mi base! Si Señora, soy yo. ¡Colóquese esas gafas!. ¡Tenga en cuenta que soy de cerámica pero mi alma es de por-ce-la-na!
Y ahora me deja en otro lugar, pero aún más desencajada.
¡Por favor! ¡Un alma caritativa que me salve! ¡Necesito unas manos frescas que me acaricien!
El dueño me devuelve al sitio principal, pueda ser que alguien me vea y huya de este abarrotado local. Está pasando una niña que camina con su padre. ¡Qué hermosa se ve tras los cristales! ¿Qué le dice? ¿De qué hablan? ¿Me mira a mí? ¡Que sea yo la elegida de la niña! ¡Que se aproximen, por favor! ¡Si, si, si! Ahora dialogan con el dueño. El amo me sostiene y me pasa a manos de ese hombre. El hombre me muestra de cerca a la niña. ¡Qué ojos de alegría! ¿Qué soy igual a quién? ¿A su mamá cuando era joven? ¿Qué ella tocaba una mandolina mientras yo tengo un laúd? ¡Si, niña, son parecidos! ¡Llévame, te lo suplico!
¡Qué suave son tus manos! ¡Qué tierna tu mirada! Si la niña sonríe es que el padre ha aceptado. Buscan mi caja. Me guardan con extremo cuidado y me voy convertida en su fino regalo.



Nota aclaratoria:
El presente monólogo interior a partir de un objeto, ha sido realizado como técnica de escritura en el Taller Literario de la Escritora Anny Guerrini. En primer lugar debimos describir una escultura en forma objetiva y como segunda parte de este proceso, realizar un monólogo interior.

27 agosto, 2013

Ejercicio de escritura: Palabras sueltas

Este ejercicio lo realizamos en el Taller Literario de Anny Guerrini y me pareció fácil de recrear en nuestros hogares. Debemos recortar palabras de revistas o diarios y dejarlas en un sobre.
Si son varias personas las que harán el ejercicio, se colocan las palabras recortadas sobre una mesa, sin que se vean.


Se eligen dos palabras al azar, que serán nuestro leit motiv y a partir de ellas, escribiremos una frase, un poema, un diálogo, un cuento....

Mis palabras fueron:
-Las almas tienen colores -dijo mientras tomaba la taza de café.
-¿Y usted las ve?
-¡Claro que las veo!
-Y la mía ¿de qué color es?
-La suya es celeste con rosa.
-¿Eso es bueno?
-Si, ¡es muy bueno! - y tomó un sorbo más de café.
-¿Existen colores malos?
- Existen las almas grises, y con la gente de Alma Gris, ni hablo.
- - -
Bueno amigos, a recortar palabras y a ordenar lo que esta esperando ser contado. Que escriban lindo.

24 agosto, 2013

Ejercicio de escritura: tres ideas

Hoy, en Argentina, se conmemora el "Día del lector" en homenaje al natalicio del escritor Jorge Luis Borges. El objetivo es el de promover la lectura a través de la realización en dicha fecha de actos de divulgación de las letras y de reconocimiento a la obra y a la trayectoria de la máxima figura de la literatura nacional.
«De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación».(J.L.Borges).

Borges también dijo que el primer lector cuando uno escribe, es uno mismo. Aquí entonces, esta ayuda para comenzar a escribir. Para ir uniendo el caudal de palabras sueltas que bailan en nuestro cerebro, es muy efectivo.
Se necesitan tres ideas o frases disparadoras, que serán el punto de partida.
Podemos dejarlas en ese orden o cambiarlo, lo que sí debemos hacer es juntar esas tres ideas como si fuesen parte de un todo.
El Ejercicio es el siguiente

 Si las vamos a dejar en ese orden, es hasta más sencillo tenerlo en una tarjeta y completar las frases que ofician de nexo de ideas.

Ejemplo de resultado de esta Técnica:

Bueno, es el turno de ustedes amigos. ¿Cómo lo completan? ¿Me cuentan?

22 agosto, 2013

Ejercicio de escritura: Tres palabras

La técnica de escritura que les presento, pertenece al Taller Literario "del pensamiento a la palabra escrita", de la Escritora Anny Guerrini.

En este caso se utilizan tres palabras para escribir sobre ellas pero sin nombrarlas. Se puede escribir una sola frase que abarque a las tres palabras o bien, una frase para cada una.

En este caso las palabras elegidas son:


Ejemplo de este ejercicio:
- - -
En plena oscuridad
brilla y se acuna
en un hueco de paja.
El pequeño cántaro de luz
acompaña mi soledad.
Y así retorno
como un pájaro cansado.
- - -
Espero que ustedes también realicen la experiencia, y si les agrada, comenten el resultado.

Fuente: Anny Guerrini 

04 abril, 2013

Ejercicio de escritura: El monólogo interior

Seguramente usted se ha encontrado en más de una oportunidad hablándose a si mismo, con una voz interior. De no ser así, puede que sea un androide (y no de última generación).
Muchas veces en ese diálogo interior nos hablamos sin un orden establecido, avanzamos y retrocedemos, hacemos conjeturas y nos preguntamos.
El monólogo interior es el caos que acontece en nuestra mente, no es un soliloquio. Recordemos que un soliloquio es un discurso que la persona mantiene consigo misma. Uno de los soliloquios más famosos de la historia es el escrito por William Shakespeare para su obra “Hamlet”, donde el personaje principal toma una calavera y exclama: “Ser o no ser, esa es la cuestión...”. (1)


En el monólogo interior hay ruido, miedos, pensamientos enfrentados, dudas...
El monólogo interior es una técnica literaria con la que se reproduce en primera persona los pensamientos de un personaje, tal como brotarían de su conciencia. Esta técnica desempeñó un papel importante en la renovación de la novela en el siglo XX. Se atribuye la paternidad de esta técnica a Édouard Dujardin, autor de "Les lauriers sont coupés" (1888)(2)

Hagamos una prueba de monólogo interior:

¿A dónde llega mi grado de estupidez?
¿Cómo acepté ese 4 roñoso cuando había leído todo el libro? Y encima tuve que aguantar que Andrés y Dario, que ni siquiera lo miraron y que media hora antes de la prueba me preguntaron de qué se trataba, se sacaran un 9 y un 7 respectivamente.
Historia de la Cultura.... %$&.....  me sacás todas las palabrotas juntas.
¿Pero me hubiese parado y dicho ellos no saben ni quién lo escribió? De qué me servía si el 4 ya estaba. Yo soy más digna que ese par de sinvergüenzas que prefirieron el silencio de su nota a la verdad. Además, si una profesora no sabe qué alumnos van a ocupar una silla, problema de ella. ¿Estamos de acuerdo? A otra cosa mariposa. Da vuelta de página y se acabó. Ahora ya sabes quién es quién.



No se si les gustó pero esta es la idea. Escucharnos y escribirlo. Inventar un personaje y hacerlo hablar con su yo interior y su conflicto.
Ahora les queda lidiar con sus palabras a ustedes. Espero que el ejercicio de escritura les sirva y me comenten la experiencia.

Fuentes:
1. Definición de soliloquio - Qué es, Significado y Concepto 
2. Para seguir leyendo sobre Monólogo Interior les recomiendo este otro ejemplo
3. Manual de Técnicas Narrativas de Enrique Páez

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24 marzo, 2013

Ejercicio de escritura automática


Usted no se viste todos los días con la misma ropa, tampoco almuerza y cena la misma comida, entonces ¿por qué escribir de la misma manera?
El siguiente consejo viene a demostrarnos que debemos soltar nuestra forma de escribir.
Para lo cual tomaremos una sugerencia del libro Manual de técnicas narrativas, de Enrique Páez (1).

Ejercicio de escritura automática:
La técnica consiste en un tiempo de unos minutos, de escritura sin parar, comenzando con la primer frase que se nos pase por la mente pero sin razonar, sin corregir tildes ni volver atrás en el texto. Es una forma de vaciar nuestra mente de contenidos como si la limpiásemos  No importa si tiene o no sentido. Si pensamos esto es absurdo, el ejercicio ya no tendrá valor.


Ejemplo propio:
[Esa persona sentada en el ultimo asiento del autobus mira a todas partes parece que tiene miedo como si alguien la persiguiese. Esta temblando. Afuera llueve y hace frio pero no es de frio solo tiene mucho miedo al borde del terror y la locura. Busca algo en la cartera y no lo encuentra como si ya no esta. Vuelve a buscar saca una billetera y la abre. Tiene varias fotos gastadas, una se la pone en el pecho y se larga a llorar.  de pronto se incorpora y avisa al conductor que se detenga en la proxima parada . Baja corriendo y casi tropieza. Antes de que el colectivo doble en la próxima esquina la veo corriendo bajo la lluvia.]

Si bien el texto tiene un correlato (puede no tenerlo), fue lo primero que se me cruzó por la mente. No importa si tiene coherencia o no, si usamos las mismas palabras, si los signos de puntuación están bien colocados o no. El fin del ejercicio es relajar la mente.
Ahora le toca a usted probar.


Referencia:
1. Enrique Páez es un escritor español, que ha publicado 30 libros, traducidos a 10 idiomas, con una venta total de un millón de ejemplares. Dirige el Taller de Escritura http://www.tallerdeescritura.com y coordina la Red Internacional de Cuentacuentos (RIC) International Storytelling Network http://www.cuentacuentos.eu , un proyecto que agrupa a más de 1.000 narradores de 48 países en los 5 continentes.
En la actualidad vive en Tenerife, España, y dedica la mayor parte de su tiempo a la escritura.

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22 marzo, 2013

Técnicas de Escritura


Los consejos de profesores o maestros son una buena guía para quienes no somos escritores y deseamos aprender.
Existen ciertas pautas fundamentales a la hora de una redacción académica, literaria, periodística, administrativa o técnica.
El Profesor José Miró Julià en su Manual de Escritura Técnica nos aconseja uno de los principios básicos y que refleja una realidad casi obvia: "Reescribe, reescribe, reescribe".
A nadie le salen las cosas bien, la primera vez que las realiza y la escritura no es una excepción.  Si se piensa en cualquier otra actividad (fotografía, cocina, deporte, etc.) fue necesario ensayar, practicar, probar. Esta idea tan simple y evidente se nos escapa a la hora de escribir.
"El gran escritor catalán Quim Monzó lo expresa muy bien: Incluso para el escritor con más experiencia, escribir consiste, básicamente en reescribir, reescribir y reescribir; y después, pasar a limpio lo que se ha rescrito, una y otra vez".
Pero reescribir no es editar. No nos dejemos tentar ni por un lápiz rojo ni por la tecla insert de un teclado de PC. Reescribir significa escribir otra vez —cada palabra—.


Por último, deseo utilizar las palabras del Profesor Fernando Vázquez:
"Sobra decir que son ...  múltiples las formas del escribir. Desde la escritura expositiva o la escritura argumentativa hasta la escritura expresiva y de ficción. Pero más allá de los géneros, lo que me interesa recalcar es el valor de la escritura para construir realidades de segundo orden, mundos posibles, entidades de pensamiento capaces de iluminar o catapultar esperanzas, sueños, ideales. Quien escribe coloca por un momento su accionar inmediato entre paréntesis. Lo ve, lo reflexiona, lo evalúa. Y al tener como espejo a la escritura, puede cambiar, modificar, mejorar, desarrollar sus actos o sus palabras. Pero, además, cuando escribimos incorporamos al mundo seres nuevos: ahora no es la biología la única que engendra, sino también nuestra imaginación. Al escribir completamos la tradición; nos atrevemos a corregir, modificar, superar los condicionantes que nos fueron impuestos como especie. Con la escritura superamos la condición de criaturas para convertirnos en creadores."


Fuentes:
Manual de Escritura Técnica - José Miró Julià
Aprender a escribir

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